Una velada llena de música, oración y testimonios que fortalecen nuestra comunidad y esperanza.
Espacio para que los jóvenes exploren su fe y construyan amistades en un ambiente acogedor.
Celebramos juntos la misa dominical, compartiendo alegría y fortaleciendo nuestra fe común.
Manos que ayudan a la comunidad, llevando esperanza y apoyo a quienes más lo necesitan.